La Eucaristía es el tesoro más grande que custodia la Iglesia, pues ella misma es presencia real de Jesucristo entre nosotros, que se hace presente en nuestra vida diaria. Por su misma voluntad de quedarse con nosotros todos los días hasta el fin del mundo (Cf. Mt. 28,20) y queriéndolo hacer de una manera muy especial en las especies del pan y del vino (Cf. Mc. 14, 22-24; Mt. 26, 26-28; Lc. 22, 19-20) podemos sentirnos dichosos, acompañados, consolados… amados, al saber que su presencia verdadera está ahí, de una manera tan sencilla y accesible. Es por esta dulce compañía del Señor, que en el Congreso Eucarístico Nacional también se ha preparado una Capilla del Santísimo provisional, con confesionarios, en la sala F, a la cual puede acceder toda persona que quiera disfrutar de la presencia sacramental del Señor y hacer un momento de oración.

Al respecto Guadalupe de los Ángeles Rivera, de la parroquia San Juan María Vianney en Guadalupe, Nuevo León, nos compartió su testimonio: “la adoración eucarística es encontrarse con Jesús vivo, él está ahí realmente presente en el sacramento. Es encontrarme con un amigo, con alguien que me ama profundamente y alguien a quien puedo expresarle mi amor y confiar sin medida en Él, porque me escucha y obra. No permanece indiferente”. Sara Díaz de Tuxpan, Veracruz, nos compartió con palabras muy emotivas: “En la Adoración eucarística me encuentro con Jesús. Es el lugar donde puedo hablar con él, puedo pensar, decirle todo lo que siento, todo lo que tengo en el corazón. También pedirle por todo lo que necesito”. Juan Monroy Tovar, de Ecatepec, Edo. de México nos dirigió las siguientes palabras al salir de la capilla del Santísimo del CEN: “Para mí fue una emoción muy bonita estar ahorita con el Santísimo.

Una tarde maravillosa que me regaló. Vengo muy contento porque ahí platiqué con Él. Pasé a confesión y luego el padre me mandó al Santísimo a platicar con Él. Sentí un gran alivio, sentí que me desprendí de muchos de mis pecados. Me voy muy tranquilo. Sentí una alegría, una cosa bonita estar ahí con Él, dialogando, platicando”. Además Juan nos compartió que es el encargado de una capilla llamada san Judas Tadeo, donde cada martes hacen una Hora Santa por la noche.

Podemos decir que la presencia sacramental de Jesucristo en la vida del fiel católico tiene un gran valor espiritual, que repercute en sus vidas diarias, transformando su corazón al ponerlo ante el corazón misericordioso y amoroso de Jesús.

Que este VI Congreso Eucarístico Nacional nos ayude a todos los creyentes a revalorar la importancia de Jesús Eucaristía, que se encuentra presente en cada sagrario de cada parroquia del mundo, esperando a que nos acerquemos a Él a compartir, dialogar, expresar, pedir, agradecer, y sobretodo experimentar su infinito amor uniendo nuestro corazón al suyo en adoración.

Por: Darsving Ehrenzweig