14 Ago 2015

HELLO! 1

1. ¿Cuándo descubriste tu vocación? Cómo fue?

A lo largo de este tiempo en el seminario he descubierto que Dios llama a lo largo de toda nuestra historia de vida, sin embargo hay momentos concretos donde podemos reconocer de manera más fuerte este llamado.

Después de un tiempo de reflexión y luego de vivir un año de proceso vocacional, Tomé la decisión de responder al llamado que experimenté por parte de Dios, y decidí ingresar al Seminario, yo me encontraba en ese tiempo estudiando en FIME.

Esta inquietud por la vida sacerdotal nació del ejemplo y testimonio que los sacerdotes de la comunidad a la que pertenezco nos daban, al tener un trato sencillo y cercano con nosotros, y además del apostolado que realizaba en la parroquia de la Santa Cruz, comunidad de la cual soy originario, pues a través de este servicio fui descubriendo que el mundo necesitaba mucho de Dios, y así surgió en mi interior, la pregunta, de ¿yo que puedo hacer ante esto?, ante lo cual el testimonio sacerdotal se presentaba como una fuerte respuesta.

2. ¿Qué sentimientos vinieron a ti al momento de aceptar el llamado de Dios a servir como Seminarista?

Pues por un lado estaba el sentimiento de incertidumbre ante este camino que estaba iniciando y que no tenía la seguridad de dónde iba a terminar, pero por otro lado también experimenté la alegría de responder ante este llamado que experimentaba por parte de Dios, además de la esperanza de visualizar el servicio que dentro de algunos años podría entregar al Pueblo de Dios.

3. ¿Cómo recibieron tus padres o tu familia, la decisión de Servir a Dios? ¿Recuerdas sus palabras?

Yo ingresé al Seminario un sábado 06 de Agosto de 2005. La verdad es que las actitudes de mi familia ante tal decisión fueron muy diversas. Mi Papá falleció en Diciembre del 200, por lo tanto cuando ingresé al Seminario sólo estaban mi Mamá y mis hermanos.

En relación a los segundos una parte de ellos se molestó, y me dijeron que como iba a dejar la universidad, algo por lo que me había esforzado, para entrar a un lugar en el que eran muchos años de estudio, y que ni siquiera sabía si iba a lograr terminar.

Una de mis hermanas, con que también iba al mismo grupo de jóvenes de la Parroquia, se puso muy contenta por la noticia, y me comenzó a apoyar desde el primer momento. Por otra parte mi Mamá solamente respondió: “tú sabes”, lo cual en realidad era una negativa, debida a la separación de la práctica religiosa que ella había tenido a la muerte de dos de mis hermanos mayores.

Con el tiempo y conforme se iban familiarizando más con la vida del Seminario, a través de lo que yo les platicaba, y lo que ellos mismos vivían en las convivencias familiares y diversas actividades del Seminario, poco a poco su actitud fue cambiando, hasta tal grado que el apoyo es tanto que en verdad están muy contentos con el don del sacerdocio, que Dios ha tenido a bien hacernos participe. Mi mamá tuvo la oportunidad de acompañarme en la ordenación sacerdotal, y tengo la seguridad de que me acompañara en el amor en la ordenación presbiteral, pues Dios la ha llamado a su presencia el martes Santo de éste año, lo cual fue una experiencia de fe para toda mi familia, en la que nos hemos experimentado fortalecidos por Dios.

4. ¿Qué significa para ti ser Sacerdote?

Para mí ser sacerdote significa principalmente un regalo de Dios para su Pueblo, significa ser un puente de encuentro entre Dios y su Pueblo, significa servir y amar a Dios a través del servicio a mis hermanos, además de manifestar la misericordia de Dios a la humanidad.

5. ¿Hubo algún momento en tu caminar que dudaste de tu vocación ? ¿Cómo enfrentaste esto?

Pues más que dudar, yo diría que es un proceso de la vocación, el hecho de ir discerniendo éste llamado que experimentamos por parte de Dios, pues en realidad la seguridad plena de dicho llamado no se tiene desde que uno entra al Seminario, sino que la vocación va madurando a lo largo de este proceso, siempre y cuando nosotros estemos dispuestos a dejarnos moldear por Dios, ya que el Seminario, como dijo alguna vez el Papa Benedicto XVI, es un tiempo de discernimiento.

6. ¿Qué retos has enfrentado en la comunidad al transmitir a Dios?

Pues el primer reto con el que me he enfrentado son las propias limitaciones. Por otra parte quizá a veces puede estar presente la falta de disposición por parte de algunas personas a escuchar el mensaje de Dios. También podría hablar de la actitud individualista y egoísta a la que el mundo de hoy en muchas ocasiones nos invita a tener.

13 Ago 2015

HELLO! 1

1. ¿Cuándo descubriste tu vocación? Cómo fue?
Fue cuando tenía 25 años y vivía en California Estados Unidos con mi familia, durante varios años forme parte de un grupo parroquial, fue durante este tiempo cuando conocí al Padre Blas Alberto Hernández sacerdote de esta diócesis de Monterrey, él se encontraba ayudando en la Parroquia San Francisco de Asís en Fillmore California, parroquia a la que yo asistía con mi familia, durante este tiempo también conocí a Tony Robles, quien se convertiría en mi mejor amigo, Tony y yo hicimos una buena amistad con el Padre Blas. En el año de 1999 Tony fue diagnosticado con cáncer, enfermedad que acabaría con su vida en 2001. Fue la enfermedad y la muerte de mi mejor amigo la que me hizo reflexionar a cerca de lo que yo estaba haciendo con mi vida, así que le pedí a Dios que me ayudara a descubrir el sentido de mi vida, recurrí al Padre Blas y el me fue orientando para discernir lo que Dios quería de mi, le dije que sentía la inquietud sacerdotal y el me ofreció ayudarme para entrar al Seminario aquí en Monterrey y así fue como me decidí a venir, y Dios me ha confirmado su voluntad durante todo este tiempo.

2. ¿Qué sentimientos vinieron a ti al momento de aceptar el llamado de Dios a servir como Seminarista?

Primero fue un sentimiento de temor e indignidad ante el llamado a una empresa tan grande, pero poco a poco se fue convirtiendo en confianza y agradecimiento.

3. ¿Cómo recibieron tus padres o tu familia, la decisión de Servir a Dios? ¿Recuerdas sus palabras?

La reacción de mi padre primero fue de incredulidad, después de una gran alegría; la de mi madre primero fue de tristeza por que me iba, y después también de una inmensa alegría pues los dos siempre nos inculcaron un gran amor a Dios y a la Iglesia.

4. ¿Qué significa para ti ser Sacerdote?

Significa que Cristo sigue estando cerca de sus hermanos los hombres.

5. Hubo algún momento en tu caminar que dudaste de tu vocación ¿Cómo enfrentaste esto?

Hubo muchos momentos que me hicieron dudar, pero la oración, el consejo espiritual de mi confesor y la cercanía con la Santísima Virgen María y la comunicación constante con mi familia, fueron mi apoyo.

6. ¿Qué retos has enfrentado en la comunidad al transmitir a Dios?

El utilitarismo que mucha gente hace de Dios, es decir, Dios sólo cabe en sus vidas si lo necesitan para satisfacer alguna necesidad.

09 Ago 2015

HELLO! 1

México siempre tiene la tentación de bajar su calidad educativa, dijo el Arzobispo Rogelio Cabrera López, por lo que invitó a los estudiantes y maestros a aprovechar al máximo sus estudios en este nuevo curso que inicia.

“Deseo enviar una bendición a todos los estudiantes y maestros que están retomando sus cursos escolares, invitándoles a no desaprovechar la oportunidad que se les brinda para adquirir y compartir conocimientos”, dijo Cabrera López en rueda de prensa, tras la misa de confirmaciones en Catedral.

“Es necesario invertir en una preparación de calidad, por lo que hago un llamado para que alumnos y maestros pongan su mejor esfuerzo, empeñándose en hacer de esta etapa de formación la época que colabore su crecimiento personal en bien de la sociedad”.

Para el prelado la familia, los maestros y los alumnos tienen que trabajar para crear las condiciones propicias para un buen estudio.

“Hay que crear el ambiente, tal vez el problema no sean las capacidades sino el ánimo y la intención. Si vivimos en una Ciudad donde no hay entusiasmo, ni ganas de caminar hacia adelante, por más que tengamos las mejores instituciones no habrá ganas de cambiar”.

El Arzobispo también indicó que por primera vez, previo a la peregrinación que el 12 de agosto la Arquidiócesis realiza a la Basílica de Guadalupe en el Tepeyac, realizarán una visita al cerro del Cubilete en Guanajuato, para consagrarse ante Cristo Rey.

El prelado espera que ésta se vuelva una tradición que se renueve cada año.

 

Con información de Periódico El Norte

14 Jul 2015

HELLO! 1

Los próximos sacerdotes de la Arquidiócesis de Monterrey, más de 10 años en el Seminario, quienes cursaron la licenciatura en Filosofía y Teología.

El  15 de agosto a las 10:00 horas en la Basílica de Guadalupe, los diáconos Francisco Javier Analís, Sebastián Bautista, Ernesto Castillo, Luis Fernando Mejía y Héctor Robledo, realizarán la ceremonia de ordenación con la imposición de manos del arzobispo de la Arquidiócesis de Monterrey, Rogelio Cabrera López.
En la generación que inició el primer año del seminario en 2005, ingresaron 26 seminaristas, de los cuales solamente concluyeron 5 personas quienes ahora son diáconos y colaboran en diversas iglesias del área metropolitana.
Antes de entrar al seminario, los interesados deben realizar un proceso vocacional de un año  en el Centro Vocacional de la Arquidiócesis de Monterrey.
Héctor Manuel Robledo Roque, uno de los próximos sacerdotes, detalló que se inscribió en el seminario durante los primeros años de su carrera en ingeniería, aunque al inicio no tuvo el apoyo de sus padres, ahora se sienten orgullosos de él.
Decidí vivir el proceso vocacional de todo un año, en retiros. Estos diez años han sido para seguir la vocación y el llamado que él me había hecho. Estaba en el tercer semestre de FIME (Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica) después me inscribí en el seminario.
“Me emociona el mucho el poder estar ya con la gente, el reto es cumplir esto que el Papa Francisco que nos ha invitado a estar con la gente, ser cercanos a ellos, una palabra importante es la misericordia, ser reflejo de Dios”, mencionó
 ¡Conócelos!
*Un sacerdote cercano
Francisco Javier Alanís Pérez

Edad: 33 años
Servicio: Capellán de la Basílica de Nuestra Señora del Roble
Valores: Ser cercano al pueblo.

Cuando Francisco Javier Alanís Pérez decidió tomar el camino de Cristo sabía no podía fallar en una cosa: ser cercano con sus semejantes.

A partir de su próxima ordenación, refirió, la misión es clara; la intención de servir también.

“Nos piden ser cercanos.  Ahí mostraré a un Dios cercano al pueblo que busca mayor gente se encuentre amada, querida y reconciliada”, dijo Alanís, quien sirvió como diácono en la comunidad de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

“Hay que dejarnos sorprender por Dios. Él nos abre caminos. Él siempre nos escucha, sólo hay que ver el regalo que nos ofrece día a día”.

También refirió pondrá atención en la comunidad joven y en la familia.

*Un sacerdote esperanzador
Luis Fernando Mejía Zaragoza

Edad: 40
Servicio: Aún por definir
Valores: La esperanza

El ministerio que Luis Fernando Mejía Zaragoza formará será de esperanza.

El diácono, próximo a ordenarse como sacerdote, aseguró que buscará servir, principalmente,  a los jóvenes y así entregarles un poco de luz en su vida.

“Estamos en un mundo muy revolucionado y lleno de cambios muy rápidos y a mí me interesaría ayudar al pueblo, sobretodo a los jóvenes, que se encuentran perdidos en la oferta. El reto o la intención sería dar luz entre tanta tragedia, violencia e incertidumbre; dar esperanza”, dijo.

“Debemos comprender su mundo y las situaciones que están pasando. Debemos estar cerca y hacerles ver que son escuchados y comprendidos, así también enseñarles que hay otros caminos por tomar”.

“No lo podemos juzgar, ni tener un prejuicio para ellos”, apuntó Mejía, quien realizó servicio como diácono en la Parroquia San Juan de los Lagos, en Villa Juárez.

*Un sacerdote alegre
Ernesto Castillo Torres

Edad: 29 años
Servicio: Vicario Parroquial de la Basílica de Nuestra Señora del Roble
Valores: Alegría y humildad.

Ser un sacerdote alegre y humilde será el objetivo de Ernesto Castillo Torres.

El diácono indicó su meta está clara: dejar esas figuras de jefes o de patrones y caminar junto con los fieles, es decir, ser una comunidad.

“Quiero tener claro que estoy para servir a la gente. Servir en la humildad, en la sencillez, en la alegría. Ser cura no es aburrida. Servir con alegría”, refirió.

 *Un sacerdote para los jóvenes
Héctor Manuel Robledo Roque

Edad: 29 años
Servicio: Aún por definir
Valores: Poner en el camino de Dios a los jóvenes

Un puente entre la misericordia entre Dios y el pueblo, especialmente los jóvenes,  será Héctor Manuel Robledo Roque.

En su sacerdocio, el diácono, quien sirvió por un año en la comunidad de Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Salud de Nuestros Enfermos, en Escobedo, será cercano a las familias y a los jóvenes.

“Creemos que el joven no se compromete, pero no es así. Hay un compromiso del joven, pero necesitamos mostrarle a qué se está comprometiendo. La propuesta de Cristo siempre será atractiva  y hay que tenerle fe.

Ellos necesitan comprobar.  Nosotros tener confianza en ellos”, acotó.

*Un sacerdote sencillo
Sebastián Bautista Vázquez

Edad: 27 años
Servicio: Aún por definir
Valores: Ser cercano y sencillo

La encomienda cuando Sebastián Bautista se convierta  en sacerdote está clara: ser cercano y sencillo.

En entrevista, el hasta ahora diácono expresó su deseo de servir en cualquier momento a la comunidad.

“Ser cercano con la gente y sencillo para ser compasivo ante sus necesidades. Debo saber escucharlas, estar ahí para ellos, en el momento que me necesiten”

“No me creeré más que nadie; sólo estaré al servicio de los demás. No busco ostentación sólo ser uno con los demás”, dijo.

Con información de:
Periódico El Horizonte y El Porvenir
09 Jul 2015

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El instituto de la Arquidiócesis de Monterrey, es una institución académica de calidad, en donde se brinda la oportunidad a jóvenes de alcanzar una formación humana y cristiana.

Conscientes de la responsabilidad que tenemos como Iglesia de colaborar en el crecimiento integral de las personas, el Seminario Arquidiocesano de Monterrey emprendió la apertura de la preparatoria para hombres y mujeres que deseen formarse en nuestra institución sin que deban aspirar a la vida sacerdotal o consagrada.

El instituto de la Arquidiócesis de Monterrey, es una institución académica de calidad, en donde se brinda la oportunidad a jóvenes de alcanzar una formación humana y cristiana.

11 Jun 2015

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Futuros Sacerdotes de Monterrey

Con gozo les anunciamos la alegría de nuestro Seminario y de la Arquidiócesis de Monterrey por la ORDENACIÓN SACERDOTAL que con la gracia de Dios, el próximo 15 de agosto en la Basílica de Guadalupe a las 10 am, recibirán por la imposición de manos de Mons. Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, nuestros hermanos diáconos:

  1. Francisco Javier Alanís Paez
  2. Sebastián Bautista Vazquez
  3. Ernesto Castillo Torres
  4. Luis Fernando Mejía Zaragoza
  5. Héctor Manuel Robledo Roque

Oremos por ellos, agradezcamos a Dios este regalo que hace a nuestra Iglesia y sigamos pidiendo por el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales.

 

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10 Jun 2015

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El 19 de noviembre del 2014, el Papa Francisco nombró Obispo de Linares al sacerdote Hilario González García

La Diócesis de Linares se localiza en la ciudad del mismo nombre en el Estado de Nuevo León en México. Su parroquia sede es la Catedral de San Felipe Apóstol. Al igual que la Diócesis. Al igual que las Diócesis de Saltillo, Tampico, Matamoros, Piedras Negras, Ciudad Victoria y Nuevo Laredo, es diócesis sufragánea de la Arquidiócesis de Monterrey.

La diócesis original de Linares fue erigida en 1766 con territorio de las diócesis de Guadalajara, México y principalmente de Michoacán, mas, desde estos primeros tiempos los obispos preferían residir en Monterrey por razones prácticas, pasando con el tiempo la sede a esa ciudad. La actual diócesis data del 30 de abril de 1963, por bula papal  de Juan XXIII.

El municipio de Linares cuenta con una extensión territorial de 2.445,2 km2 y de acuerdo a los resultados del Censo de Población y Vivienda 2010 cuenta con una población total de 78,669 habitantes.

El día 19 de noviembre de 2014 se hizo público en la Ciudad del Vaticano, en L’Osservatore Romano, periódico oficial de la Santa Sede, que SS. El Papa Francisco, nombró como nuevo Obispo de Linares al sacerdote Hilario González García, presbítero de la Arquidiócesis vecina de Monterrey, quien se desempeñaba como rector del Seminario de Monterrey.

27 May 2015

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¿Cómo ha sobrellevado la donación de su hijo seminarista a la formación Sacerdotal?

 

¿Cómo ha sobrellevado la donación de su hijo seminarista a la formación Sacerdotal?

La familia es la base de toda vocación incluyendo la vocación a la vida sacerdotal. Doy gracias a Dios por que nos ha concedido la dicha de caminar junto a nuestro hijo, en esta noble y hermosa etapa de su vida en el camino de formación en las diferentes etapas dentro del seminario (Menor, Curso Introductorio, Instituto de Filosofía y ahora Instituto de Teología). Comenta la Sra. Elizabeth Páez de Alanís mamá del Diac. Francisco Javier Alanís Páez.

Recuerdo que en un principio, vivimos momentos especiales y difíciles cuando nuestro hijo nos comentó su deseo de consagrar la vida a Dios a través del sacerdocio. Esta etapa de desprendimiento hacia ese camino de vida, no era lo que nosotros como padres de familia habíamos deseado; sin embargo, ante todo, había que ir descubriendo cual era la voluntad de Dios hacia nuestro hijo. Con el paso de los años dentro de la formación sacerdotal de Francisco Javier, hemos encontrado áreas de oportunidad que trabajamos juntos como familia para ir aceptando el llamado que Dios le concede y a nosotros nos ha dado paz y tranquilidad el ver su crecimiento en las distintas áreas integrales de su vida: física, mental y espiritualmente. Cada una de las metas o retos que se ha ido fijando a través de su formación lo ha hecho con amor, entusiasmo, entrega y paciencia para llegar hasta el cumplimiento de cada una de ellas.

Como familia nos hemos visto fortalecidos al observar como cada una de las comunidades de apostolado en las que ha servido lo han acogido y acompañado y las semillas que han sembrado en nuestro hijo, comienzan a dar sus frutos. llegado hasta este momento de su formación donde casi concluye esta primera etapa de la formación inicial. Esto para nuestra familia ha sido algo muy enriquecedor que nos motiva a consagrarnos junto con nuestro hijo al Servicio del pueblo de Dios. Como resultado, llegamos a descubrir que una familia que vive plenamente la fe para experimentar la entrega gratuita del amor a los demás.

Para nosotros el desprendernos, ha sido un acompañamiento diario y en el cual todos mi esposo, mi hija y una servidora hemos aprendido cosas nuevas y distintitas. El camino no ha sido fácil pero, tomados de las manos de Dios y de la Santísima Virgen María hemos avanzado.

 

Sra. Elizabeth Páez de Alanís

Mamá del Diac. Francisco Javier Alanís Páez.

27 May 2015

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La experiencia vocacional en la familia de un seminarista

La Familia, elemento importante de la vocación.

San Juan Pablo II decía que, La familia está llamada a ser, por su estructura fundamental, “figura educadora vocacional”, ya que en ella surgen los primeros brotes de toda vocación, y en ella puede encontrar las condiciones adecuadas para su desarrollo. En lo personal a mí me parece que está frase del ahora santo, tiene mucho de verdadero, pues a lo largo de estos años en mi formación en el seminario, he descubierto que el nacimiento de mi inquietud vocacional, aún sin ellos percatarse mucho, surgió en la familia, pues por ejemplo mi mamá fue quien nos enseño que era importante ir a Misa, se preocupaba porque tuviéramos los sacramentos, tal vez después perdió un tanto su cercanía a la iglesia, pero nunca ha  dejado de ser esa mujer bondadosa, que nos ha dado a mis hermanos y a mí un gran testimonio de vida.

Es por eso que durante esta etapa de la formación en el Seminario, he tratado de compartir con ellos mucho de los acontecimientos que he vivido en la formación. También reconocer, que al igual que una parte de mis hermanos seminaristas y Diáconos, para algunos integrantes de mi familia no fue fácil aceptar la decisión que yo había tomado de seguir a Cristo en este camino, sin embargo de todos modos me apoyaron. Han sido muchos momentos importantes los que hemos podido compartir como familia, por ejemplo las convivencias mensuales, el DEPS (Dinámicas de Encuentros para Papás y Seminaristas) al cual tuve la oportunidad de acudir con mi mamá, debido a que mi Papá ya había fallecido antes de que yo entrara en el Seminario.

La verdad que este encuentro fue una gran oportunidad para compartir con mi Mamá el hecho de cómo me sentía llamado por Dios, y como el apoyo de mi familia para mí era muy importante, y a la vez yo pude escuchar cómo se sentía ella, y esto favoreció mucho la forma en que ella fue tomando estos años del Seminario.

Con el tiempo, cuando llegó el momento de la ordenación diaconal, ya la actitud de mi familia era muy distinta a la del principio, y a mí me dio mucho gusto el ver la alegría con la que también ellos recibían la noticia de la ordenación, y la alegría con la que juntos preparamos todos los detalles de tan importante momento. Ahora ya con el apostolado de fin de semana, no siempre hay oportunidad de ir los domingos a la casa, es por eso que ha sido para mí muy importante aprender a valorar los momentos que paso con ellos, tratar de que sean de calidad, y poder seguir compartiendo con ellos todo lo que voy viviendo en el seminario, y a la vez estar al pendiente y escuchar que ellos me compartan lo que van ellos van viviendo en sus trabajos y en la casa. Por último, me gustaría terminar diciendo que un elemento que para nosotros como familia ha sido muy importante, es mantenernos en oración unos por otros, yo oro por ellos, y ellos oran por mí, esto verdaderamente nos ha fortalecido como Familia.

 

Diác. Héctor Manuel Robledo Roque.

27 May 2015

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Opinión de los padres que tienen un hijo con la inquietud de ser sacerdote

¡¿Entonces, sí lo volveré a ver?!

Acompañar al candidato en el proceso de discernimiento vocacional no sólo implica el diálogo con él, ni que éste participe en las actividades que se organizan propiciando ambientes de reflexión para él y otros que viven el mismo momento existencial, ciertamente es mirarle en ese proceso de búsqueda-respuesta, pero también a su entorno.

En este tiempo en el que me está tocando acompañar a los muchachos en el Centro Vocacional he constatado que la vocación no sólo toca el corazón del candidato, el llamado impregna todas las áreas de su convivencia y la familia es  uno de los espacios – y creo – más importante. Y aunque los amigos y amigas, los compañeros de trabajo o escuela o el grupo parroquial (prefiguración de las Betanias) enfrentan muy a su modo la nueva realidad de tener a uno de los suyos en proceso de discernimiento, es la familia la primera que debe asumir que algo, dentro de ella, está cambiando.

Para el que se siente llamado, la responsabilidad de responder al Señor exige nuevas actitudes y desprendimientos, sin embargo, lo es también para quien rodea al candidato. ¿Cómo enfrentar lo nuevo?, ¿cómo dejarlo ir, pero no del todo?

Los papás del candidato, por más adulto o independiente que éste sea, no son testigos mudos en esta transición, veo cómo se preocupan por saber cuándo son las actividades, cuándo toca tal o cual cosa, cuándo deben dormir fuera y cuándo deben acudir a los exámenes de Trabajo Social o los Psicométricos. Muchos de ellos tienen la confianza de llamar, de presentarse acompañando al muchacho, de saber quién es el sacerdote que acompaña a sus hijos, y también de nuestra parte está el conocerles, saber dónde viven, compartir su espacio que, entre más, es mejor; aclararles sus dudas, llegar a ese momento en que se hay que decir adiós a los mitos y prejuicios: “¡¿entonces sí lo volveré a ver?!”, no ha faltado quien concluya después de platicar.

Y aunque corresponde al Departamento de Trabajo Social la visita técnica, para el acompañante vocacional y los papás, encontrarse, no sólo es conveniente, sino necesario.

 

Pbro. Juventino Leal Sosa.