05 Jul 2016

HELLO! 1

Por: Departamento de Comunicación

El pasado 02 de Junio, los seminaristas terminaron un semestre más en su formación. Para lo que la mayoría de los estudiantes significa descanso, vacaciones y diversión, para los jóvenes con vocación sacerdotal el verano es un tiempo formativo en donde pueden compartir su vocación en Misión de Verano que se organiza en las Parroquias de la Arquidiócesis de Monterrey.

Este año, dichas misiones tienen un objetivo muy específico, llevar el mensaje de la vocación a todas las comunidades, un proyecto que durará tres años y que buscará abarcar todos los decanatos de nuestra Arquidiócesis.

Los más de 120 seminaristas del Seminario de Monterrey estarán del 4 al 23 de julio atendiendo en los 10 Decanatos de la Arquidiócesis a más de 63 Parroquias, con actividades que van desde horas santas, rosarios, retiros con jóvenes, visitas a enfermos, hasta apoyo social con limpieza de parques o pinta de bardas y colegios, todo ello buscando compartir la alegría de la vocación.

DECANATO SAN ANTONIO DE PADUA. COLONIA PROGRESO.
UN ROSARIO POR LOS ENFERMOS.

Eran las 10:15 am, los seminaristas esperaban ansiosos llegaran los invitados al rosario por las calles de la Colonia Progreso. “Vamos a esperar diez minutos más” comentaba Charlie, seminarista de Primero de Teología.

Los 10 minutos se hicieron 20 y los centígrados subían sin clemencia.

El equipo de seminaristas empeñados en cumplir su actividad cambiaron el destino: “Vamos a la clínica 17, hagamos el rosario con los familiares de los pacientes”.

En una mini procesión de la parroquia a la clínica, avanzaron con rosarios en mano hasta llegar a la sala de espera de consulta en la recepción, se sentaron frente a no más de 5 personas, “Venimos hoy a acompañarlos espiritualmente con un rosario por sus enfermos, quienes quieran acompañarnos son bienvenidos”.

Con fe las personas cercanas comenzaron a nombrar a sus familiares, todos pedían desde el corazón por la salud de quienes se encontraban hospitalizados o quienes esperaban un diagnóstico, a la lista se sumaron los nombres de quienes se encontraban por ingresar a urgencias.

El rosario comenzó sutil en medio del ruido habitual, el abrir y cerrar del elevador y la mirada extrañada de quienes pasaban con prisa. Los Ave María y los Padre Nuestro comenzaron como un susurro y conforme avanzaba cada rezo incrementaba la fe y la cantidad de personas, poco a poco se fueron incorporando intensiones y voces, a tal grado que el coro del rosario era ahora más fuerte. Ojos cerrados y almas abiertas fueron dejándose llevar por la fe y la esperanza en Dios.

Antes de finalizar con una bendición a los presentes, el Diácono Israel Gómez quien será ordenado sacerdote el próximo 16 de Agosto les dijo: “Aprovechen este tiempo de dolor para acercarse a Dios, ofrezcan este tiempo con sus familiares, el tiempo que ofrezcan aquí el Señor se los recompensará”.

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21 Jun 2016

HELLO! 1

Mirarán al que traspasaron.

La Ordenación sacerdotal es un suceso alegre para toda la Iglesia y nuestra Iglesia de Monterrey se llena de gozo porque el domingo 19 de junio recibimos a un nuevo sacerdote quien fue ordenado en la Catedral de Monterrey por nuestro Arzobispo Mons. Rogelio Cabrera.

Partiendo de las lecturas del día Monseñor Rogelio indica cuál es el camino del sacerdote: mirar al que traspasaron, seguir el camino del crucificado. Este camino pudiera parecer en contra de cualquier deseo humano, quien a simple vista prefiere el camino doloroso al camino de la fama. Pues precisamente el Cristiano y el Sacerdote están llamados a seguir la misma suerte del maestro. Al final de la homilía se dirigió a Rodrigo y le dio un consejo para su futuro Ministerio: “Rodrigo, toda tu vida mira a Jesús, míralo en profundidad”.

Concluyendo la homilía prosiguió al rito de la Ordenación Sacerdotal, momento que vivió profundamente tanto la familia, los sacerdotes y todos los que lo acompañaban, ya que es una alegría y bendición contar con un nuevo sacerdote para nuestra Iglesia.

¡Felicidades Padre Rodrigo!

16 Jun 2016

HELLO! 1

Por. Antonio Peña, seminarista. (F3)

Mons. Rogelio Cabrera López fue nombrado por San Juan Pablo II Obispo de Tacámbaro el 29 de abril de 1996 siendo consagrado Obispo el día 30 de mayo de 1996. Hace un mes festejo el vigésimo aniversario de su Ministerio Episcopal ¡20 años de ser Obispo! … en este servicio a la Iglesia su mayor encargo es regir, enseñar y sobre todo santificar al Pueblo de Dios… él le concedió al equipo de La Alegría del Evangelio una entrevista de la que publicamos una síntesis, pero aquí el contenido completo de la misma, te la compartimos para que conozcas más a nuestro Pastor…

César Cárdenas: ¿Con qué sueña un Obispo?

Mons. Rogelio: A lo largo de mi ministerio episcopal, estoy cumpliendo 20 años de Obispo, siempre he soñado que la diócesis donde estoy sea la más bella del mundo no para comparar con ninguna otra Iglesia, sino por que quisiera siempre que la Iglesia respondiera a lo que Cristo quiere para la Iglesia Universal: que en toda Iglesia Local se anuncie con alegría a Cristo, que en toda la Iglesia se celebren dignamente todos los sacramentos, de modo especial la Eucaristía y también que en la Iglesia se viva la caridad. Ese es mi sueño y siempre he pensado que la diócesis en la que estoy sea la mejor Iglesia del mundo.

César Cárdenas: ¿Cuáles fueron sus preocupaciones cuando fue párroco y cuáles son ahora que es Obispo?

Mons. Rogelio: Yo tuve oportunidad de ser párroco dos veces, en dos iglesias en la ciudad de Querétaro, en la primera en medio de los obreros y la segunda en una zona de clase media alta, mi preocupación siempre fue que los fieles vivieran en comunión con Cristo y con la Iglesia, mi preocupación era llegar a todos, que se pudiera evangelizar a toda la gente, que los católicos realmente sean católicos. Me tocaron situaciones muy distintas en una parte y en otra, pero siempre el elemento común: que la gente ame a Cristo, que la gente se deje enseñar la doctrina de Jesucristo; y como obispo cambia sin duda la perspectiva porque como párroco tu comunidad siempre es una comunidad más pequeña, en cambio como Obispo siempre tienes que pensar en la iglesia local (Diócesis) y también en la Iglesia Universal, porque eres miembro del Colegio Apostólico, que estás con el Papa y bajo la autoridad del Papa, pero también tienes el deber de vivir la comunión con las demás iglesias, en ese tenor, también mi deseo es que la diócesis camine con lo que la Iglesia nos está pidiendo, en este momento con el Papa Francisco, la Iglesia nos está indicando una ruta nueva, el Papa nos ha regalado, de entre los muchos documentos que ha escrito, tres que sobresalen: Evangelii Gaugium, Laudato Sí y Amoris Laetitia. Con eso el Papa nos pone frente a las tres preocupaciones que hoy hay en la Iglesia y en el mundo: la primera, sobre cómo ser verdadero cristiano, la segunda, como cuidar la casa que Dios nos ha regalado y la tercera, sentirnos miembros de la familia humana y también de nuestra familia más pequeña; creo yo que ahí están las preocupaciones de un obispo, quiero caminar con la Iglesia, quiero caminar con el Papa Francisco.

César Cárdenas: ¿Cómo es el día normal de un Obispo?… ¿Cómo se la pasa usted en su día?

Mons. Rogelio: Cada día, para un Obispo, para mí, es siempre distinto. Nunca hago lo mismo ni me encuentro con las mismas personas. Como Obispo tengo que recorrer las parroquias, los pueblos y tengo que encontrarme diariamente con personas muy distintas; pero en todo este caminar de cada día, hay elementos que le dan unidad a la vida de una persona, que son los momentos de rezar, los momentos de comer, los momentos de dormir. En torno a eso gira la vida, pero, todo eso tiene sentido, gracias a la agenda que haces del encuentro con las personas, sobre todo cuando celebras la Eucaristía. Nuestra Arquidiócesis tiene muchas parroquias, casi 250 sacerdotes diocesanos, 225 sacerdotes religiosos, tengo que darme en mi agenda la oportunidad de encontrarme con ellos, prácticamente las citas que doy cada día de entrevistas, el 80% es para sacerdotes, porque creo yo que ahí está mi principal tarea. Eso es lo que hago cada día, a veces hay reuniones, a veces hay encuentros, congresos, pero, visitas pastorales, pero creo yo que lo importante es primero el alimento espiritual y luego el alimento corporal, me gusta siempre rezar con otros y comer con otros, nunca lo hago de modo solitario ni la oración ni la comida, porque creo que son dos momentos que se tienen que vivir en comunidad.

César Cárdenas:  Nos nace la siguiente pregunta, el Obispo, Don Rogelio… ¿Tiene algún hobbie? ¿Algún pasatiempo?

Mons. Rogelio: Bueno, siempre me ha gustado mucho la lectura, en cuanto puedo lo hago, ahora con las nuevas tecnologías pues es mucho más fácil, porque aprovechas los tiempos libres para poder leer o informarte de aquello que tienes por obligación que saber. Un obispo está muy ocupado, porque tenemos que informarnos de lo que pasa cerca y de lo que pasa lejos, hay que dedicar mucho tiempo a la lectura, pero me gusta leer libros completos, oír música y de vez en cuando, ver un poco de televisión.

César Cárdenas: Cambiando un poquito de tema… Si pudiera lograr una sola cosa en la Iglesia de Monterrey, respecto al pueblo de Dios ¿Cuál sería?

Mons. Rogelio: Lo digo, una sola cosa, y talvez la que nos ocupa toda nuestra tarea: ¡que todos fueran santos! eso sería para mí lo más grande y que yo incluido en ese grupo. Yo les he pedido a todos los sacerdotes que nuestra pastoral esté encaminada a la santidad, que nos preocupemos menos de nuestra autoridad que ejercemos con los fieles y que nos preocupemos por santificarnos junto con el pueblo de Dios todos los obispos, los sacerdotes, las religiosas y el pueblo de los fieles laicos, todos caminemos a la santidad. Una sola cosa es importante: alcanzar la santidad.

César Cárdenas:  Monseñor usted ¿cómo vive la alegría del Evangelio?

Mons. Rogelio: Mira, no sé cómo me perciben los demás, en mi rostro, en mi actitud, yo me considero una persona serena, tranquila, pocas veces me enojo. Me gusta no molestar a los demás. No quiero arrebatarles la alegría. Jamás me verás regañar a una persona y mucho menos a un sacerdote. Creo yo que la alegría es parte de nuestra vida pero debe estar sobre todo interiormente, el gozo tiene que ser gozo espiritual, pero como nadie se alegra, ni nadie tiene gozo espiritual solitariamente se requiere compartir y a mí me gusta mucho compartir con las personas aunque no soy un obispo de carcajada pero si me considero una persona tranquila, contenta, alegre. Podría decir “soy un obispo contento”.

César Cárdenas: Monseñor, ahora que vino el Papa Francisco, en Morelia, nos dijo “dime como rezas y te diré como vives, dime como vives y te diré como rezas” … ¿cuál es la oración que Monseñor Rogelio reza y se esfuerza por vivir?

Mons. Rogelio: El Papa Francisco dijo estas palabras, a propósito de la lectura del Evangelio de esa Eucaristía, que fue el Padrenuestro, porque para todo cristiano, el Padrenuestro es la escuela de la vida y la escuela de la oración, por ello el Papa hablaba de la vida y hablaba de la oración, como las dos cosas siempre deben caminar juntas. A mí me gusta orar de dos modos: primero comunitariamente, lo hago en la liturgia de las horas siempre al menos una hora del día la hago en común, junto con el seminarista y el sacerdote que me acompañan. Desde luego la Eucaristía siempre la celebro en la comunidad, pero también me gusta rezar solo, sobre todo cuando voy de viaje, aprovecho los momentos de soledad para rezar, para leer, lecturas espirituales, sobre todo hacer la lectio divina. Siempre estoy leyendo las Sagradas Escrituras, me propongo leerlas de modo continuo y completo; ahorita estoy en otro momento de la lectura, ya estoy en el libro del Levítico, comencé nuevamente a leer toda la Sagrada Escritura y así transcurre mi vida. Me gusta mucho leer las Sagradas Escrituras.

César Cárdenas: Muchas gracias… también el Papa Francisco nos invitó a los consagrados y seminaristas orar como aprendimos en casa… ¿qué oración acostumbra usted hacer al día de hoy que haya aprendido en su hogar?

Mons. Rogelio: En mi casa aprendimos los rezos más comunes: el Padrenuestro, el Avemaría, al Ángel de la Guarda, especialmente esos recitábamos diariamente en la casa y lo sigo haciendo aun antes de dormir, porque mi Mamá siempre estaba al pendiente de que rezáramos antes de acostarnos.

César Cárdenas: Cambiando un poquito el tema… son cosas que nos interesan (risas) ¿cuál es su platillo favorito aquí en Monterrey?

Mons. Rogelio: (Sonríe) La carne asada, verdad, y también el cabrito, cualquiera de los dos, el que me puedan ofrecer o el que yo pueda escoger.

 

En este momento todos reímos y coincidimos en apuntar el dato por si se nos llega a ofrecer.

 

César Cárdenas: Monseñor, considerando que algunos de nosotros llegaremos a ser sacerdotes en 10, 6 o 3 años ¿Cómo le gustaría que nos preparáramos para servir al Pueblo de Dios nosotros como seminaristas?

Mons. Rogelio: Yo quiero que se preparen como lo indican las normas de la Iglesia, en sus 4 dimensiones: que sean humanamente maduros, espiritualmente fuertes, académicamente competentes, pastoralmente animosos. Hoy se requieren, muchas cualidades, como siempre, pero hoy el pueblo de Dios nos está pidiendo muchas cosas, que yo las he resumido en las que el Papa Benedicto y el Papa Juan Pablo II nos decía: que sean santos, que sean alegres y que sean intrépidos. Creo yo que ahí están las cosas que a mí me gustarían, en un futuro, que se den a querer y que quieran a la gente, que tengan mucho entusiasmo pastoral, que la gente se sienta motivada espiritualmente para acompañarlos. El Papa Francisco ha pedido que tengan buen carácter, que no regañen a las personas, que se integren con el pueblo católico, que tomen en cuenta a los laicos, que sean gente de fiar; todo esto, creo yo que son las cosas que me gustaría para ustedes los próximos sacerdotes, algunos Dios me concederá verlos, a otros, a lo mejor no.

César Cárdenas: Muchas gracias, creo que nos llevamos esto como compromiso, para vivirlo, lo tendremos muy en cuenta y nos esforzaremos al respecto…

Monseñor, en el primer encuentro que tuvo con los seminaristas aquí en el Seminario Mayor de Monterrey meditamos el salmo 45, y con él nos recordó que Jesús es el hombre del rostro bello, el sacerdote de gestos bellos… para usted ¿cómo un sacerdote puede reflejar la belleza de Cristo?

Mons. Rogelio: Ustedes aprendieron, en filosofía, que la belleza es la armonía de los constitutivos del ser. El ser que es uno, el ser que es siempre bueno, (el ser que es verdadero), todos esos elementos que constituyen a la persona tiene que estar en armonía. Una persona es bella no por el físico, sino es bella en su interior. La belleza está en las virtudes, tanto teológicas o teologales como en las virtudes humanas, ahí está la belleza de una persona. Tú puedes ser de rostro no muy agraciado, puedes tener incluso limitaciones físicas, pero la gente sabe leer el rostro amable, el corazón bello. La belleza sale de dentro del corazón y se expresa en las palabras, en los gestos, en las acciones.

César Cárdenas: Muchas gracias… por último, que mensaje le daría a nuestras familias, a nuestras Mamás que nos acompañan en nuestra formación sacerdotal…

Mons. Rogelio: Primero, que quieran mucho a sus hijos, las mamás, que quieran al seminario, que lo amen, que recen por sus hijos, por cada seminarista, que recen por sus sacerdotes y también que confíen mucho en la Iglesia. Este seminario trata de hacer lo mejor posible, pero no lo podemos hacer sin la oración y sin el afecto del pueblo, nosotros requerimos siempre del apoyo humano y del apoyo espiritual de todos, y quiero dirigirme especialmente a las mamás, desde luego junto con los papás, con los esposos, que quieran mucho a sus hijos. El mejor sacerdote será aquel que se ha sentido amado, que se ha sentido valorado, que se ha sentido parte de una familia. Por eso, aunque faltara alguno de los miembros de una familia, aunque alguno haya tenido ya que sufrir, o la muerte, o la separación de sus papás, lo que importa es que cada seminarista se sienta amado, se sienta apoyado…  pero también, ojalá ustedes las mamás, reciban también el cariño de sus hijos seminaristas. Que aunque no estén en casa, creo yo que desde los momentos en el que están con ustedes, pero sobre todo espiritualmente, tienen que quererlas mucho, porque ustedes merecen el amor de sus hijos.

César Cárdenas: Muchas gracias Monseñor por la confianza para conocer un poco más de usted y nos esforzaremos por aprovechar todo lo que nos acaba de compartir.

Mons. Rogelio: Al contrario, a ustedes, muchas gracias.

 

Es evidente que ser Obispo es un don de Dios en la Iglesia para algo muy específico: ¡que lleguemos a ser santos! En cada Obispo el Señor manifiesta el amor que pastorea, que guía, que cuida… nunca olvidemos las palabras de San Ignacio de Antioquia: “Donde está el Obispo, está Cristo” … y si está Cristo, ¡está presente la Iglesia! Te invitamos a que ores por nuestros obispos y a que los conozcas de cerca en las diversas celebraciones y eventos a los que acuden, sin más esta entrevista forma parte de una emisión especial de: ¡La Alegría del Evangelio!

13 Jun 2016

HELLO! 1

Por: Pedro Feliciano Ramírez Carrizales, seminarista (F1)

Una nueva experiencia es una nueva aventura, y es más enriquecedora cuando se vive de la mano del Señor, y por fortuna, Él, cada día nos ofrece una nueva y diferente para darse a conocer y mostrarnos su amor.

Estar en el Seminario sin duda te permite vivir diferentes experiencias desde las que son muy agradables hasta las que no lo son tanto, pero sin duda de una u otra forma el Señor toma de todas ellas algo que te permite crecer y ser mejor. Y este, mi tercer año  de formación en el que me encuentro cursando el 1er año de Filosofía el Seminario nos propone un nuevo encuentro con el Señor en el pueblo de Amanalco en el Estado de México para el cual los seminaristas de primero de Filosofía trabajamos recaudando fondos para dicho retiro, el esfuerzo que cada uno de nosotros hace por hacer posible este retiro le da un sentido más significativo.

Aprendemos a organizarnos y para esto cada uno de nosotros recibe una responsabilidad específica para que este retiro se lleve a cabo. Tenemos asignados cargos como: enfermero, ecónomo, auxiliar, sacristán, ambientación, coordinador del retiro, coordinador de espiritualidad, ceremoniero, coordinador de coro, chofer, etc. Cada uno de nosotros es una pieza importante y es indispensable para tener una buena organización.

Es curioso mirar hacia atrás y darse cuenta de todo lo que hemos logrado juntos, hablo de mi generación en el seminario, hemos vivido juntos ¡ya tres años! Al principio era complicado, pues cada uno de nosotros es totalmente diferente, pero en la viña del Señor se necesitan diferentes talentos que fortalezcan el crecimiento de la Iglesia, y el ser parte de esto, me hace darme cuenta de esto. Lo que yo hago ayuda a mis hermanos seminaristas y lo que ellos hacen me ayuda a mí y así cada uno se esfuerza por que todos seamos uno como quiere Dios.

Este retiro en Amanalco está orientado a fortalecer la vocación sacerdotal, así nos lo cuentan los padres coordinadores, consta de dos semanas en un lugar alejado en el que no hay comunicación, por lo cual, realmente estaremos solos con el Señor y esto lo hace emocionante. Jesús se alejaba para orar a solas con su Padre, así lo haremos también nosotros, es una experiencia de oración, de encuentro, a la cual nos encomendamos a sus oraciones, queremos ser buenos sacerdotes para el Pueblo de Dios que necesita mucha evangelización. Oremos por las vocaciones.

08 Jun 2016

HELLO! 1

Decanatos de las Misiones Vocacionales 2016

  • Decanato San Antonio de Padua (7)
    – Señor del Perdón.
    – Santa María Goreti.
    – San Francisco de Asís.
    – Santa Rosa de Lima.
    – Santo Cristo.
  • Decanato Nuestra Señora de la Asunción (Marín) (33)
    – Santa Elena de la Cruz.
    – Jesús Misericordioso.
    – Ntra. Sra. de Loreto.
    – San Eloy.
  • Decanato Nuestra Señora del Rosario (Juárez) (30)
    – Cristo Rey.
    – Ntra. Sra. de San Juan de los Lagos.
    – Santísima Trinidad.
    – Santa Clara de Asís.
    – San Miguel Arcángel.
    – San Judas Tadeo.
    – Santa Emma.
    – Ntra. Sra. de los Ángeles.
  • Decanato San José de la Noria (Apodaca) (27)
    – Santa Clara de Asís.
    – Santísima Trinidad.
    – Sagrada Familia.
    – Ntra. Sra. del Rosario.
    – San Pío de Pietrelcina.
    – Ntra. Sra del Roble.
    – Santa Cruz.
  • Decanato San Rafael Arcángel (20)
    – Cristo Evangelizador.
    – Santa Teresa de Ávila.
    – San Juan de los Lagos.
    – Santa Filomena.
    – San Juan de la Cruz.
    – Señor de la Misericordia.
    – Lucas Evangelista.
    – Sagrado Corazón.
  • Decanato San Juan Bautista (García)  (17)
    – C.P. Santisima Trinidad.
    – Ntra. Señora De Guadalupe.
    – Juan Pablo II. 
  • Decanato Nuestra Señora de Guadalupe (Guadalupe)  (9)
    – San Juan Ma. Vianey.
    – Santo Tomás Moro.
    – Madre Stma. de la Luz.
    – Santa Ma. Magdalena.
    – Cristo Rey de la Paz.
    – P. N. S. De San Juan de los Lagos.
    – San Francisco Javier.
    – Señor de los Afligidos.
    – Padre Nuestro. 
  • Decanato San Juan Bosco (4)
    – Santa Cecilia.
    – Del Rosario.
    – Jesús Nazareno.
    – Santa Lucía.
    – Santa María Reina de la Paz.
    – Santísimo Redentor. 
  • Decanato Natividad del Señor (14)
    – Santa Teresita del Niño Jesús.
    – Ntra. Señora de la Soledad.
    – María Reina de la Paz.
    – Cristo Resucitado.
    – Santa María de la Montaña.
    – San Jenaro. 
  • Decanato San Nicolás de Bari (21)
    – Ntra. Señora de Guadalupe.
    – San Isidro Labrador.
    – Santa Teresita del Niño Jesús.
    – San Judas Tadeo. (Escobedo)
    – San Judas Tadeo. (Apodaca)
    – San Juan Pablo II.
    – San Lucas Evangelista.

Para inscribirte puedes hacerlo a través de él siguiente link:
http://goo.gl/forms/zRF3iZzgxgT2o1pW2

Después de que te inscribas, un coordinador de misiones te contactará para darte a conocer los distintos eventos en que nos podrás acompañar.

07 Jun 2016

HELLO! 1

Por: Adrián Alejandro Garza Morales, seminarista (F3)

Al terminar cualquier ciclo en nuestra vida es necesario dar una mirada hacia atrás para descubrir todo lo que hemos avanzado, reflexionar sobre nuestras caídas y así proyectar un futuro en base a la experiencia que hemos obtenido. Por estas razones el seminario ve la necesidad de convocar una asamblea donde se puedan reunir todos los que intervienen en la formación de los futuros pastores y así proyectar un futuro más esperanzador.

Este año, del domingo 5 al martes 6 de junio se lleva a cabo la segunda asamblea del Seminario de Monterrey. Éste año con motivo del anterior Sínodo de las familias el seminario ha visto la importancia de ella en la formación de los seminaristas por lo que el tema del domingo fue en torno a ésta unión, familia-seminarista donde se pudo reflexionar el papel importante que tiene en torno a la formación sacerdotal. Los padres y los hermanos son quienes mejor pueden conocer al joven seminarista y ellos son quienes con palabras de amor y de fidelidad pueden ayudar a retomar el camino que Cristo no pide.

El tema del lunes y el martes fue torno al apostolado que los seminaristas realizan cada sábado en alguna parroquia o pastoral, además de tener un momento para planear algunas actividades de la misión de verano.

Un dato importante para esta asamblea es el proyecto de vocacionalización que se comenzó este año, la vocacionalizacion básicamente consiste en hacer descubrir a cada seminarista como un promotor vocacional para que de esta manera puedan  introducir la Pastoral Vocacional en los grupos de la parroquia para promover desde los grupos las vocaciones, por lo que en la asamblea se reflexionará sobre los aciertos y áreas de oportunidad del proyecto.

Después de un año de mucho trabajo, esfuerzo y constancia podemos sentirnos orgullosos de nuestro trabajo sin olvidar que todo nuestro esfuerzo sólo puede ser fructífero si nuestra mirada está puesta en Dios, ya que es Él quien nos da su gracia para poder realizarlo y al final podemos decir, somos siervos que hicimos lo que teníamos que hacer.

03 Jun 2016

HELLO! 1

Este primer año que he terminado en el Seminario ha sido un verdadero regalo de Dios. Me llevo recuerdos de muchas experiencias que sin duda me han hecho crecer en diferentes aspectos de mi vida, experiencias que están llenas de emociones y sentimientos que realmente me llevaron al encuentro con Dios, conmigo mismo, y con muchas nuevas personas que hoy se han vuelto parte de mi vida.

Es difícil tratar de resumir todo esto en tan solo unas líneas, pero creo que lo más importante es que mis compañeros y yo pudimos sentir el amor de Dios en este proceso formativo y cómo éste nos ha ido transformando poco a poco en la medida en que hemos ido abriendo nuestros corazones.

Recuerdo que muchos me decían que “el Menor” era la mejor etapa del Seminario, y aunque aún no he tenido la experiencia del Seminario Mayor, hoy que voy terminando esta etapa puedo comprender por qué me decían eso. Fue un año que se pasó “volando”. Siento como si hubiera tomado mi decisión de entrar al Seminario hace apenas unas semanas y la realidad es que ya terminó el primero de diez años de formación.

Definitivamente ha sido un año de bendiciones que vinieron del Señor; de haber observado, aprendido, compartido, escuchado, conocido, enseñado, perdonando… pero sobretodo, de haber amado con misericordia.

¡Cómo no agradecer al Seminario tantas experiencias y aprendizajes! Y claro, a Dios por permitirme estar en donde hoy estoy, disfrutando con felicidad el poder abrazar esta vocación a la que hoy me siento llamado por Él mismo.

Escrito por: Homero Patricio Rico Villarreal, seminarista.
Curso Especial de Ciencias y Humanidades (CHE)
para periódico diocesano PASTORAL SIGLO XXI

31 May 2016

HELLO! 1

Por: Pedro Mora Oviedo, seminarista (3º de Teología)

Entusiasmados nos dirigimos hacia la casa de nuestra Madre la Virgen María, también conocida como Virgen del Roble. Tan pronto nos anunciaron que vendríamos a visitar esta hermosa Basílica del Roble, todos nos llenamos de alegría y júbilo pues sabemos que una Madre siempre recibe a sus hijos con los brazos abiertos y el corazón rebosante de amor.

De la misma forma que una madre también extraña a sus seres ausentes, alejados, enfermos o  por las diferentes circunstancias de las cosas de la vida, la Virgen María se siente triste y desconsolada pues desea que también tengan toda la confianza y lleguen a su casa para que ella consuele las penas y dolores que tienen, no escatimará ni un segundo;  ya que ella intercederá para solicitarle a su amado Hijo Jesucristo  ayude a llevar la carga de la vida y procurando que la carga sea más llevadera, más suave y ligera pues  no desea que por ningún motivo sus hijos dejen de venir a la casa por tales motivos y mucho menos que su corazón se sienta triste y desamparado.

Hoy nuestra Madre la Santísima Virgen María desea mostrarnos, que así como ella al saber que su prima Isabel se encontraba en estado, se apresuró a visitarla quedándose para ayudar en todos los menesteres y quehaceres del hogar; pero de una manera muy especial para atender a su prima Isabel pues ya iba en el sexto mes de embarazo quedándose con ella hasta el debido momento de dar a luz.  

Cuando la Virgen María llegó a casa de su prima Isabel, se llenó de alegría reconociendo a la Madre del Señor en su humilde casa. La Virgen María estaba en estado de embarazo por obra del Espíritu Santo. Así de esa misma manera contemplamos el rostro de la Virgen María este día, nos llenamos de la misma felicidad de la cual Isabel su prima le expresaba. Este día nuestra Madre está muy feliz al vernos a todos reunidos como verdaderos hijos suyos.

¿Cómo agradecerle todo lo que hace por nosotros? La Virgen María está aquí ¿Qué le quieres decir o pedir? Son muchas cosas las que a veces nos hacen olvidarnos de ella, pero hoy ¡no! Hoy nos alegramos por su coronación y deseamos cantarle de todo corazón como ella se lo merece; por ser la Madre de Dios, Madre misericordiosa y Madre de todos nosotros.

Además, el día de hoy nuestra Arquidiócesis se alegra por celebrar la Misa por el 52 Aniversario del Patronazgo y Coronación de la Virgen del Roble. Pidámosle a la Virgen María, en la advocación del Roble que vele por nuestra ciudad.

Gracias Santísima Virgen María por estar siempre con nosotros.

27 May 2016

HELLO! 1

Por: Diác. Erick Adrián Leal Ibarra

El 14 de agosto del año pasado, el Señor Arzobispo Mons. Rogelio Cabrera López nos dio los destinos para el ministerio diaconal: “Erick Adrián Leal Ibarra, Pastoral de la Salud y Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes”. Me emocioné, una sonrisa se dibujó en mi rostro y mi mente voló hacia los hospitales.

No era la primera vez que estaba en la Pastoral de la Salud; por dos años había asistido a visitar enfermos a la clínica 6. Al principio muy difícil, después, con la ayuda de Dios, fui aprendiendo mucho de los enfermos.

Una nueva oportunidad se me presentaba; visitar hospitales y acompañar a las personas en su enfermedad. Muchas veces me preguntan que cómo me va en mi ministerio diaconal; difícil respuesta: “Cómo te explico que estoy muy contento de poder acompañarlos en su enfermedad, es raro sentirme feliz en medio de sufrimiento, dolor y muerte… pero Dios me ha concedido esta maravillosa oportunidad y por eso soy feliz”.

En los hospitales se pueden experimentar diversas vivencias a la vez: ir a dar gracias a Dios por un recién nacido, hacer oración con un enfermo, bautizar de emergencia a un bebé, ir a la capilla a alabar a Dios por un familiar que se recupera, tomar la mano de la familia que acaba de perder a un ser querido, ver la sonrisa de una persona cuando la dan de alta, cantar con el corazón en la mano, jugar con los niños, llorar por la situación que pasan, llevar flores para alegrar el día, correr a urgencias por alguien que llega muy grave, disfrutar con calma a Jesús en la Eucaristía.

¿Qué más les puedo decir? He aprendido a ver a Jesús tanto en las familias como en los enfermos. Jesús se me hace el encontradizo y siempre me sorprende: me sonríe, me aprieta la mano, me acaricia, me da ánimo, me llena de esperanza, me enseña a darle sentido al sufrimiento y a la enfermedad.

Este ministerio en los hospitales, me ha ayudado a vivir una vida más plena, me ha permitido sanar mis relaciones con Dios y con los cercanos a mí, me ha sensibilizado el corazón y me sigue exigiendo extender el ministerio sanador de Jesús a todos por igual y manifestar la ternura de Jesús hacia la humanidad que sufre.

25 May 2016

HELLO! 1

Por: José Alberto Estrada García, seminarista

Hola, mi nombre es Alberto Estrada tengo 29 años de edad y estoy cursando el octavo año de formación en el Seminario de Monterrey. Durante este año estoy viviendo una año muy especial en la formación sacerdotal. Este año tiene el nombre de Experiencia Eclesial y el sentido es que como seminarista tenga un año de ejercicio pastoral a tiempo completo, en una parroquia, pastoral o comisión.

Alegremente les comparto que tengo ya unos meses viviendo esta gran experiencia en la Parroquia de San Rafael Arcángel en Monterrey, a orillas del cerro del Topo Chico en la CROC, en la cuál estoy encargado de la pastoral juvenil parroquial y organizando actividades vocacionales a nivel decanato en las 8 parroquias.  Estos meses han sido una bendición para mi vida y mi vocación.

En el correr de este año hemos organizado actividades vocacionales en la zona Poniente de la Ciudad, mis hermanos seminaristas Ángel Moreno, Rafael Saucedo y Jonathan Galaviz que han sido enviado a parroquias próximas a donde estoy yo. Horas Santas, Visitas a los grupos juveniles y de monaguillos, y varios eventos como el  “Encuentra tu Camino” donde con temas, adoración eucarística y Rally´s presentamos la llamada que Dios hace siempre a seguirlo y los caminos que propone para hacerlo.

El presentar a los jóvenes la llamada de Dios, sin duda renueva la llamada que Dios me hace personalmente – en un momento muy concreto de mi vida y a una misión muy particular – y aún más exige de mí una respuesta diaria que hace siempre emocionante esta aventura de la Vocación y el compromiso de saberme #LlamadoParaLlamar

Esta experiencia ha servido de proyección hacia el futuro de lo que será el ministerio, una prueba magnífica que me permite evaluar mi persona, mi configuración con Jesús Buen Pastor y mi entrega al servicio del Pueblo de Dios. Además, vivir de una manera más cercana y real como pronto será en la vida ministerial, y el compartir la vida, el trabajo, los pendientes con los sacerdotes y seminaristas de apostolado, es una gran lección de vida para la Fraternidad Sacerdotal, tan necesaria en este caminar.

El estar de tiempo completo en la parroquia y encargado de una pastoral especifica te permite realizar planes y proyectos a mediano y largo plazo, y sobretodo tener una mayor cercanía y presencia en la comunidad que me permiten vivir, sentir y expresar a Dios lo que la comunidad quiere saber de él y a ellos lo que Dios les quiere dar a conocer en este momento de su vida.

Agradezco a Dios, a mi párroco Javier Lozano y al equipo formador el permitirme esta experiencia formativa que hace crecer en mí el deseo de prepararme aún más para entregarme más y mejor al servicio del Pueblo de Dios.