30 Jun 2023

HELLO! 1

En este verano, algunos sacerdotes del equipo formador del Seminario de Monterrey, compartirán compartirán diferentes cursos de formación continua para todos aquellos que quiera seguir profundizando en su fe. 

Puedes solicitar informes en la Escuela Bíblica Arquidiocesana de Monterrey, enviando un mensaje de WhatsApp al 818-476-33-580 y en la Universidad de la Arquidiócesis de Monterrey(*), al WhatsApp: 812-42-43-019

Cursos

Pobreza, Riqueza y Doctrinal Social Cristiana.

Expositor: Pbro. José Luis Fernández Guajardo

Secretario General y Prefecto Disciplina del Instituto de Filosofía

4 al 6 de julio de 11:00 a.m. a 1:00 p.m.

Modalidad: Presencial

Lugar: Escuela de Teología Papa Francisco (Monterrey, Centro)

Costo de recuperación: $300

Presencia del perdón condicional e incondicional en los evangelios sinópticos

Expositor: Pbro. Dr. Francisco Javier Cantú Garza

Auxiliar de Espiritualidad y Prefecto de Estudios del Instituto de Filosofía  

11-12 de julio de 11:00 a.m. a 12:30 p.m.

Modalidad: En línea

Costo de recuperación: $150

La vocación cristiana en la Sagrada Escritura

Pbro. Lic. Jesús Jorge Moreno Cruz

Auxiliar de Espiritualidad y Prefecto de Pastoral del Instituto de Filosofía

Modalidad: En línea

17-20 de julio de 8:00 a 9:30 p.m.

Costo de recuperación: $300

Dios salve la razón. Implicaciones antropológicas y políticas de la noción del Dios cristiano.

Expositor: Pbro. Lic. Jesús Alejandro Hernández López

Viernes 21 de julio de 11:00 a.m. a 1:30 p.m.

Modalidad: Presencial

Lugar: Escuela de Teología Papa Francisco (Monterrey, Centro)

Costo de recuperación: $150

San Ireneo y la formación del Canon Bíblico.

Pbro. Dr. Juan Pedro Alanís Marroquín

Auxiliar de Espiritualidad, Prefecto General de Estudios  del Instituto de Teología

Modalidad: Presencial

Escuela Bíblica Arquidiocesana (Campus Los Lermas).

Sábado 22 de julio de 10:00 a.m. a 1:00 p.m.

Costo de recuperación: $150

Acompañamiento del sentido y proyecto de vida en adolescentes y jóvenes. (*)

Pbro. Lic. Darío Fco. Torres Rodríguez

Coordinador de Espiritualidad del Seminario Menor  y Coordinador del Departamento de Comunicación.

Modalidad: En línea

Inicia el 3 de Julio

Contacto: 81 1160-1390 

WhatsApp: 81 2424 3019 

06 Jun 2023

HELLO! 1

Sin la sombra de la pandemia

En este año, empezamos 100% las actividades del Seminario: apostolado, visita a familias, etc. dando el primer paso a volver al ritmo normal.

Seminaristas de experiencia eclesial

Volvió la experiencia de tocar la realidad. Es necesario el encuentro con la realidad y tocar al pueblo. La experiencia eclesial es una necesidad para enriquecerse de la parroquia y  12 alumnos salieron a la experiencia.

230 Aniversario del Seminario de Monterrey

La memoria es necesaria; recordar los 230 años era memoria, de dónde venimos y  hacia dónde vamos. Recordar para no caer en desolación.

La presencia del mártir San Teófimo en el Seminario de Monterrey

Este año en el espíritu de la fiesta y la memoria, se colocó una placa en la capilla de san Teófimo con la carta de los seminaristas y formadores de aquel entonces, solicitando que san Teófimo fuera el patrono del Seminario.

La Pastoral Vocacional: tarea de todos  

Se volvió a reactivar la visita a los colegios, las reuniones de los jóvenes de la pastoral vocacional y las actividades presenciales del mes del Seminario.

Semana Santa en Galeana, Nuevo León.

La diócesis de Linares es una iglesia necesitada y misionera; nosotros como iglesia de Monterrey estamos comprometidos con la misión de nuestras iglesias hermanas; porque estas iglesias están sin sacerdotes. Necesitamos abrir nuestras puertas también con un horizonte amplio de la Iglesia para que siga marcando su sacerdocio, abriendo perspectivas para la misión.

San José y los 230 años: «Testimonios sacerdotales»

El libro “Testimonios sacerdotales” de Mons. Alfonso Miranda, nos lleva a hacer memoria de nuestro caminar, y nos llena de esperanza. Nos debe hacer sentir muy agradecidos por el don del sacerdocio.

Insertos en el Pueblo de Dios que peregrina en Monterrey: ASERCAT

El Seminario no debe ser un ente aislado. Somos conscientes de la riqueza e la iglesia, caminamos con la iglesia de Monterrey, estamos con ellos. Así puedo expresar, nuestra participación en la Expo Católica, AsercaT.

Doce razones de esperanza

La ordenación de 8 sacerdotes y 4 diáconos nos alegra y motiva a vivir la esperanza. 12 ministros nuevos insertos en la diócesis también son 12 nuevos promotores vocacionales; cultivadores de su propia vocación y de la vocación de los jóvenes.

Gracias

Gracias a todos por su esfuerzo y camino,  los espero el 26 de julio a las 6:00 pm en la Basílica de Guadalupe, en la Ordenación Episcopal de un servidor.

Mons. Carlos Alberto Santos García

Rector

22 May 2023

HELLO! 1

Les presentamos los resultados del “Sorteo de madrugadores” celebrado el 21 de mayo en las instalaciones del Seminario Menor de Monterrey.

Premio 1°: $25,000.00

Boleto:  3308

Nombre del Ganador: Cecilia

Premio 2°: $10,000.00

Boleto:  7141

Nombre del Ganador: Marlene

Premio 3°: $10,000.00

Boleto: 2589

Nombre del Ganador: María del Refugio

Premio 4°: $10,000.00

Boleto: 0983

Nombre del Ganador: Claudia

Premio 5°: $10,000.00

Boleto: 1568

Nombre del Ganador: María Cirila

Premio 6°: $5,000.00

Boleto: 1911

Nombre del Ganador: Paulita

Premio 7°: $5,000.00

Boleto: 2475

Nombre del Ganador: María

Premio 8°: $5,000.00

Boleto: 3578

Nombre del Ganador: Omar

Premio 9°: $5,000.00

Boleto: 3429

Nombre del Ganador: Nora

Premio 10°: $5,000.00

Boleto: 6965

Nombre del Ganador: Humberto

17 Feb 2023

HELLO! 1

Estando en el ombligo del mes de febrero, estando todavía en el Mes del Seminario, los seminaristas de las distintas casas de formación nos hemos dado a la tarea de visitar las Zonas Pastorales de la Arquidiócesis, teniendo presencia en las parroquias y comunidades para compartir la alegría de la propia vocación, pero principalmente, vamos por una sola razón: AGRADECER.

En las diversas comunidades que he visitado, he sido testigo de que los fieles cristianos de nuestras parroquias oran, ya sea en comunión o individualmente, por el seminario y los seminaristas. Oran a Dios Nuestro Señor para que dé pastores a su Pueblo, y para que los que están en formación nos asista con su gracia en la respuesta que le damos a Él. Los fieles laicos no escatiman sus oraciones por pedir por nosotros y en muchas ocasiones nos lo hacen saber con mucho entusiasmo y alegría: Seminarista ¡Yo oro por ustedes! ¡Siempre están en mis oraciones!

Esto es lo que alegra y anima la propia vocación, y pienso, es lo que mueve al seminarista a corresponder y tener siempre en los labios un GRACIAS a toda comunidad a la que va a Colecta del Seminario.

Y aunque los recursos materiales en sí mismos son un medio, nunca un fin, siempre agradecemos anticipadamente a las comunidades por su apoyo generoso para con el Seminario, en el sostenimiento de la casa y los estudios de los seminaristas, los futuros sacerdotes del Pueblo de nuestro Señor.

A toda la comunidad en general, nos seguimos encomendando a sus oraciones, ya que, en este Mes del Seminario, los seminaristas celebramos que hemos sido llamados a esta vocación específica y con su gracia hemos dado una respuesta generosa. Y, por último, a nombre de mis hermanos seminarista les decimos ¡Gracias por su oración! ¡Gracias por su generosidad! ¡GRACIAS!

Luis Miguel Éxiga López

2do. de Teología

03 Feb 2023

HELLO! 1

El mes de febrero es un tiempo muy especial para nosotros los seminaristas, es el «Mes del Seminario» y mes de celebrar y agradecer por nuestras vidas y nuestro llamado. Cabe recordar que esto no es nuevo, es una fiesta que ha estado en nuestra institución y en la Iglesia que peregrina en Monterrey desde hace años, y éste no es la excepción.

El Seminario de Monterrey acude al Pueblo de Dios, a las parroquias, a que le ayuden a celebrar este acontecimiento con acciones muy concretas: pidiendo que se unan en oración por el aumento de vocaciones y solicitando ayuda económica para sostener nuestras casas de formación.

Estos días de preparación del día del seminario, sirven para motivar a la gente a orar durante toda la semana por las vocaciones sacerdotales y estar preparados para celebrar este gran día, que en este año lo festejaremos en todo el mes de febrero y en cada fin de semana se harán visitas a diversas zonas de la Arquidiócesis. 

Bien sabemos todos nosotros que nuestro pueblo atraviesa algunas situaciones difíciles que afectan a nuestra población y principalmente a nuestras familias.  También somos conscientes de la pérdida de valores morales y cristianos, consecuencia de una vida llevada por el egocentrismo y materialismo. Por otro lado, tenemos en nuestra Iglesia la escasez de sacerdotes, ¡No nos damos abasto! Ciertamente somos muchos los ciudadanos y muy pocos los que velan por el pueblo de Dios.

En mi experiencia esto se debe a la falta de escucha de nuestro pueblo, nuestra ciudad, cómo vamos a pedir que los jóvenes escuchen la voz de Dios si a su alrededor hay muchas otras voces que les dicen ¡ven! Y los distraen de lo verdaderamente importante ¡hacer la voluntad de Dios!

Es cierto que no todos son llamados al sacerdocio. Es aquí donde necesitamos su ayuda en la oración, dice Jesús: pidan obreros a su mies, ya que es mucha y los trabajadores pocos (Lc 10, 2) y en otra parte dice que el Señor va a dar lo que necesitan si no se cansan de pedir (cfr. Lc 11, 5-13), por esto pidamos al Señor arduamente por los jóvenes inquietos para que sepan escuchar, por nosotros los seminaristas para seguir perseverando y por los sacerdotes para que el Señor haga fecundo su apostolado.

¡Feliz día del seminario!

Alexis de Jesús Hernández Fuentes, diácono.

23 Dic 2022

HELLO! 1

Los tiempos de Adviento y Navidad, son momentos llenos de alegría como Iglesia y como familia, es un tiempo lleno de esperanza en el Salvador que estará en medio de nosotros siendo el Emmanuel, el Dios con nosotros. La Natividad de Jesús es un momento tan lleno de gozo para todo cristiano, es allí donde recordamos las palabras del Padre (Dt. 18, 18-19). Dios nos promete a su Hijo, a su Palabra hecha carne que vendrá en nuestra condición humana y en el que Dios pondrá sus palabras y dirá lo que Él mande. Al hacer todo un recorrido en el Adviento de las profecías, en especial las de Isaías, escuchamos como cada percepción que se tenía del Mesías, es realmente lo que en el humilde pesebre de Belén se encontraba.

Antes de la Navidad tenemos una preparación: «el Adviento». Y nos quedamos expectantes ante el cambio visual que se nos presenta, una tonalidad morada, las lecturas nos mencionan que el Señor viene, que nos preparemos y ciertamente, algo que tenemos presente durante este tiempo, es la frase: «Ven Señor Jesús». 

El Adviento procura unos días de entero adentramiento espiritual. Es un entrar en el corazón para limpiar y desechar todo aquello que durante este año hemos guardado; ya sean rencores, envidias, divisiones, rivalidades, faltas de caridad con el prójimo, pecados personales y sociales. En una frase, PURIFICARSE de la impureza de los vicios y pecados que hemos ido acumulando. Este es un tiempo propicio para nosotros como personas, como familias, como sociedades y como Iglesia para renovar y mejorar nuestro corazón. Este tiempo es de espera en el que “es el camino, la verdad y la vida” (Jn,14,6), “del Alfa y el Omega. Aquél que es, el que era y que vendrá” (Ap.1,8).

Los tiempos han cambiado conforme pasa el tiempo, las costumbres y tradiciones ya no tienen tanta relevancia en las nuevas generaciones y pareciera que entre más rápido sean los compromisos, las actividades y los momentos, mucho mejor. Vivimos en un tiempo en que lo fugaz es la mejor opción. Por esta razón sería complicado que alguien que solamente vive de momentos fugaces, tenga una relación cálida verdadera, que lo lleve a una experiencia trascendente.

Uno de los tiempos que considero que ha perdido un poco el significado por la actividad mercantil que la sociedad motiva, es la Navidad.  Deberíamos celebrarla como un acontecimiento real y actual que sucede en cada persona de buena voluntad, no solamente como una fecha que se palomea y no tiene mucha relevancia, más que consumir. 

La verdadera celebración de la Navidad no está en las fiestas, ni en los regalos, en los nacimientos o belenes que se compran, ni en los alegres brindis. Claramente todo esto es consecuente de la Navidad, pero la vivencia que más nos debería importar es la espiritual, que solo puede vivirse en el silencio del corazón, donde únicamente se escuche el mensaje que trae consigo el Verbo hecho carne. Dios quiere venir a tu corazón y quiere que lo recibas, aunque el niño Dios esté en silencio y permanece callado después de haber nacido, nos dice tanto, nos invita a reflexionar a adentrarnos a nuestro corazón.

El ambiente creado por la liturgia de la Navidad, desea provocar la fe en la manifestación divina, la importancia de la gracia y la necesidad del amor. Los colores se tornan de blanco, los cantos se tornan de regocijo y jubilo. Las campanas suenan mientras se canta gloria, el niño Dios se levanta y se muestra como signo de que ya nos ha nacido el Salvador.

La Navidad es el fruto de lo que en el Adviento nos hemos propuesto cambiar, mejorar y administrar bien. No importa si nuestros frutos son pequeños o grandes, lo importante es que sepamos darlos. El fruto necesita florecer expresándolo y dándolo a conocer a los demás, donándose al servicio. Así, pues, la Navidad es Él, lo que celebramos como Iglesia universal, como Seminario de Monterrey, como familia y como personas. ¡Él es nuestra esperanza en la que fuimos salvados! (Rm.8,24).

Manuel de Jesús García Ramos

1ero. de Teología

19 Dic 2022

HELLO! 1

COMPRADORES

1° Premio $220,000

Número de Boleto: 02534

Nombre del Ganador: Minerva

2° Premio $120,000

Número de Boleto:  00971

Nombre del Ganador: Rosa María

3° Premio $50,000

Número de Boleto: 12442

Nombre del Ganador: Yaneli

4° Premio $30,000

Número de Boleto: 05148

Nombre del Ganador: Alicia

5° Premio $12,000

Número de Boleto: 01556

Nombre del Ganador: Amalia

6° Premio $12,000

Número de Boleto: 00975

Nombre del Ganador: Rolando

7° Premio $12,000

Número de Boleto: 00458

Nombre del Ganador: Renee

8° Premio $12,000

Número de Boleto: 00252

Nombre del Ganador: María

9° Premio $12,000

Número de Boleto: 12948

Nombre del Ganador: Laura

10° Premio $10,000

Número de Boleto: 03949

Nombre del Ganador: María

11° Premio $10,000

Número de Boleto: 16225

Nombre del Ganador: Jannette

12° Premio $10,000

Número de Boleto: 06413

Nombre del Ganador: Perla

13° Premio $10,000

Número de Boleto: 13596

Nombre del Ganador:  Nelly

14° Premio $10,000

Número de Boleto: 07115

Nombre del Ganador: Martha

15° Premio $10,000

Número de Boleto: 03466

Nombre del Ganador: Thelma

16° Premio $10,000

Número de Boleto: 10412

Nombre del Ganador: Tranquilino

17° Premio $10,000

Número de Boleto: 04380

Nombre del Ganador: María

18° Premio $10,000

Número de Boleto: 10497

Nombre del Ganador: Cintia

19° Premio $10,000

Número de Boleto: 16676

Nombre del Ganador: Candelario

20° Premio $10,000

Número de Boleto: 11749

Nombre del Ganador: Miguel

COLABORADORES

1° Premio $60,000

Número de Boleto: 02534

Nombre del Ganador: Minerva

2° Premio $50,000

Número de Boleto: 00971

Nombre del Ganador: Rosa María

3° Premio $25,000

Número de Boleto: 12442

Nombre del Ganador: Beatriz

4° Premio $15,000

Número de Boleto: 05148

Nombre del Ganador: Alicia

5° Premio $7,000

Número de Boleto: 01556

Nombre del Ganador: Edgar

6° Premio $7,000

Número de Boleto: 00975

Nombre del Ganador: Susana

7° Premio $7,000

Número de Boleto: 00458

Nombre del Ganador: Mario

8° Premio $7,000

Número de Boleto: 00252

Nombre del Ganador: Miguel

9° Premio $7,000

Número de Boleto: 12948

Nombre del Ganador: Laura

10° Premio $5,000

Número de Boleto: 03949

Nombre del Ganador: María

11° Premio $5,000

Número de Boleto: 16225

Nombre del Ganador: Beatriz

12° Premio $5,000

Número de Boleto: 06413

Nombre del Ganador: Perla

13° Premio $5,000

Número de Boleto: 13596

Nombre del Ganador: Angel

14° Premio $5,000

Número de Boleto: 07115

Nombre del Ganador: Parroquia San Felipe de Jesús

15° Premio $5,000

Número de Boleto: 03466

Nombre del Ganador: Thelma

16° Premio $5,000

Número de Boleto: 10412

Nombre del Ganador: María

17° Premio $5,000

Número de Boleto: 04380

Nombre del Ganador: María

18° Premio $5,000

Número de Boleto: 10497

Nombre del Ganador: Mireya

19° Premio $5,000

Número de Boleto: 16676

Nombre del Ganador: Filiberto

20° Premio $5,000

Número de Boleto: 11749

Nombre del Ganador: Marlene

09 Dic 2022

HELLO! 1

Así inicia la historia de nuestro Seminario

El Seminario de Monterrey nació el 19 de diciembre de 1792 por decreto de don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés, tercer obispo de Monterrey, así inicia la aventura de formar pastores al servicio del pueblo de Dios. 

La primera ubicación de nuestro Seminario fue una casa rentada que hacía esquina entre Ocampo y Dr. Coss. Su primer rector fue el Pbro. Br. Don Domingo Ugarte y Burgoa.

El Seminario durante la persecución religiosa

En 1914 las tropas carrancistas ocuparon el Seminario, por lo que los treinta alumnos con que contaba la institución se refugiaron en sus casas en espera de la próxima reapertura.

Ya desde 1910, tras el estallido de la Revolución, la formación eclesiástica de los seminaristas no era tan fácil. Los conflictos político-religiosos de la época ponían en peligro la existencia de los Seminarios. Ante esta necesidad apremiante, el Episcopado Mexicano funda en Castroville, Texas, el Seminario Nacional Mexicano. Tres seminaristas regiomontanos continúan sus estudios en este Seminario; otros tantos se preparaban de manera oculta en la ciudad.

El 1o. de septiembre de 1917, el Seminario reabre sus puertas en el edificio anexo al Templo de Nuestra Señora del Roble, donde permanecerá hasta 1926. Es su rector de 1917 a 1919 el P Juan José Hinojosa. El 11 de junio de 1919 es nuevamente nombrado rector el P. Juan José Treviño. Para 1922 es Prefecto de disciplina y de estudio el Padre Pablo Cervantes, Director Espiritual el Padre Juan José Hinojosa, y entre los profesores se encuentra el Padre Fortino Gómez; en ese momento hay en el Seminario un total de 43 alumnos.

En agosto de 1926 se cierran los templos y anexos, por lo que los seminaristas andarán de casa en casa hasta 1935; ocupando las instalaciones anexas al templo de San Luis Gonzaga, viviendo en la incertidumbre y a veces en persecución.

Don Juan José de Jesús Herrera y Piña, quinto Arzobispo de Monterrey, consigue en Roma, para nuestro Seminario, los restos de un santo mártir. En 1925 llegan los restos de San Teófimo a la ciudad de Monterrey, y en 1931, alumnos y formadores piden al entonces Sr. Arzobispo Don José Guadalupe Ortiz (exalumno de nuestro Seminario), les conceda tener como Patrono titular del Seminario a San Teófimo Mártir.

El Seminario en la casa de San Pedro, Garza García

Para 1954 las instalaciones del anexo al Templo de San Luis Gonzaga resultaban insuficientes para albergar a poco más de 150 seminaristas. Así el 19 de diciembre de 1959 se inauguran los nuevos edificios del Seminario Menor en San Pedro, construidos bajo la dirección y diseño del Octavo Arzobispo de Monterrey Don Alfonso Espino y Silva. Los edificios del Seminario Mayor se inauguran en mayo de 1964.

En los planes del Sr. Espino y Silva al construir el nuevo Seminario, era que dicha institución fungiera como Seminario interdiocesano, en el que las diócesis dependientes a Monterrey pudieran enviar a sus seminaristas, pero el responsable directo de la formación de los seminaristas, así como de lo económico sería el Arzobispado de Monterrey; distinto de un Seminario regional, en el que los obispos de la región comprendida son en colegio los responsables. No es, sino hasta 1972 cuando ingresan al Seminario de Monterrey alumnos de las diócesis de la región noreste.

En agosto de 1973 se ponen al servicio los edificios del Curso Introductorio en Allende, N.L., gracias al apoyo de Dn. José de Jesús Tirado y Pedraza, Noveno Arzobispo de Monterrey.

El Seminario en la casa de Juárez

Las instalaciones del Seminario ubicadas en San Pedro Garza García resultaron insuficientes al aumentar el número de jóvenes seminaristas, llevando a la necesidad de construir un nuevo Seminario, más grande, Es así como el 20 de abril de 1994, da inicio la construcción del Seminario Mayor en el municipio de Juárez. 

Tantas son las personas que hace falta mencionar y que, sin embargo, han escrito con su vida la historia de nuestro Seminario, que faltarían hojas para poder compartir una historia íntegra.

Ya se suman 230 años formando sacerdotes, y con la ayuda de Dios y todo el Pueblo de Dios que sostiene con su oración y su apoyo económico al Seminario de Monterrey, seguirá formando los sacerdotes que la Iglesia de Jesucristo necesita, para los tiempos venideros.

Luis Miguel Éxiga López 

2do. de Teología 

02 Dic 2022

HELLO! 1

Siempre me ha llamado la atención la frase que dice: “De la familia nace la vocación”, ya que he visto reflejada esta frase en la corta vida que tengo.

Durante mi infancia, mis padres no eran católicos practicantes, solamente para el sacramento del matrimonio se acercaron un tiempo a la iglesia y eso bastó para que se alejaran.

Soy el segundo y último hijo de mis padres. Durante mis primeros años de infancia vivíamos en la casa de un familiar en las faldas del Cerro del Topo Chico perteneciente a la parroquia Reina de México en Monterrey.

Aunque mis padres tenían los sacramentos de la iglesia, después de su boda no eran muy apegados a la iglesia, incluso mi madre compartía otra religión; pero Dios siempre coloca a las personas correctas en los momentos correctos.

Un día, mi madre estaba con el quehacer de la casa cuando llegaron a tocar a la puerta de la casa unas personas que venían de la iglesia católica, estaban compartiendo la Palabra del Señor casa por casa, y cuando llegaron a la nuestra se toparon con una madre que compartía otra religión y que tenía miedo de recibir a católicos en su casa, pero conforme fueron pasando los días, aquellas personas iban constantemente a la casa a seguir evangelizando a mi familia, hasta que mi mama volvió a la iglesia católica, formando parte de un grupo de catequesis. A su vez mi papá y mi hermana también se integraron al servicio parroquial ¡quién diría!, las vueltas que dan la vida por gracia de Dios.

Al pasar unos años más, terminando el kínder, me integre al grupo de monaguillos con la ayuda de mi hermana, pero sin duda lo que más me impactó en mis 6 o 7 años de monaguillo fue la evangelización que había en mi comunidad parroquial, esa evangelización que fue la responsable de guiarnos al camino correcto a mi familia y a mí. Sin duda el trabajo pastoral en la parroquia fue algo que encendió en mí, la llama de seguir al señor. Agradezco a Dios haber puesto en mi camino a estos sacerdotes que guiaban el camino de evangelización en la parroquia, le agradezco al Padre Mario Escalera su labor evangelizadora y por haber puesto mi corazón más inquieto por seguir al Señor por medio del sacerdocio.

Seamos una iglesia en salida, que procure llevar a Jesucristo a las personas que no lo conocen, porque no sabemos, tal vez seamos los iniciadores de un milagro de conversión dentro de familias que no conocen al señor, mi familia y un servidor somos la prueba de que Jesús siempre llega a los que no lo conocen.

Oscar Rubén González Ramírez

3ero de Preparatoria 

21 Oct 2022

HELLO! 1

Desde los orígenes de la Iglesia, esta no ha dejado de lado su misión, cada día celebra y administra los sacramentos, anuncia la palabra de vida, y se compromete a favor de la justicia y la caridad. Y esa evangelización produce frutos: da luz y alegría, da el sentido de la vida a muchas personas.

Sin embargo, desde hace ya algunas décadas, nuestra sociedad ha experimentado diversos cambios, de todo tipo; por ejemplo, han ido variando las modas, la manera de pensar, la música, los estudios, la ciencia ha hecho nuevos descubrimientos, hemos crecido en la tecnología y las ciudades han crecido a paso prolongado. En fin, nuestro mundo ha vivido un cambio, y a la par de todo esto, nuestra Iglesia vive también un proceso de cambio, esto lo vemos más claramente a mediados del siglo pasado, cuando el Papa Juan XXIII concibe la idea de convocar un concilio, para poner a la Iglesia en sintonía con los nuevos retos que afrontaba la humanidad.  A propósito de esto, el santo concilio dirá:

“Corresponde a la Iglesia el deber permanente de escrutar a fondo los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, de manera acomodada a cada generación, pueda responder a los perennes interrogatorios de los hombres sobre el sentido de la vida presente y futura y sobre la relación mutua entre ambas. Es necesario conocer y comprender el mundo en el que vivimos, sus expectativas, sus aspiraciones y su índole muchas veces dramática” (GS, 4)[1]

La esencia de la Iglesia es ser misionera, y con la enseñanza que nos deja el Concilio Vaticano II, debe encarnarse en diferentes culturas y pueblos. Es tarea de la propia Iglesia el analizar si realmente el Evangelio está llegando hoy al mundo y al hombre que sigue necesitado de salvación.

Dirá el Papa Pablo VI algunos años después, que la evangelización es transformar a cada hombre  a través de la novedad del bautismo y de la vida según el Evangelio (EN, 41)[2] y esta evangelización consiste en anunciar el Amor del Padre revelado por Cristo en el Espíritu.

Este reto que ha asumido la Iglesia, tiene que ir de acuerdo a los nuevos retos que presenta la sociedad, es aquí donde surge el título “Nueva Evangelización”, que será usado institucionalmente por primera vez por el Papa Juan Pablo II en 1983, decía a los miembros de la XIX Asamblea del CELAM en Haití que el compromiso de los obispos, junto con los presbíteros y los fieles era no la re-evangelización, sino la evangelización nueva. Nueva en su ardor, métodos y expresión.

Aquí la idea central del Papa Juan Pablo era que la Iglesia tuviera el mismo ardor misionero que la distingue, y este la ayudase a no quedarse anclada en el pasado.

Esta evangelización tenía que ser nueva en el impulso interior de los evangelizadores, pues pedía el Santo Padre estuvieran siempre abiertos a la acción del Espíritu Renovador; nueva, porque busca modalidades que sean adecuadas a los tiempos y situaciones, y al mismo tiempo; nueva, porque ha de tener lugar en naciones que hace siglos han recibido el anuncio de la Buena Nueva.

La nueva evangelización no se hace porque la anterior haya estado mal o no haya funcionado; no cambia el evangelio ni lo esencial del Kerigma, mucho menos se trata de una reduplicación de la primera, se trata más bien de atreverse a caminar por nuevos senderos frente a nuevas condiciones en las cuales la Iglesia está llamada a vivir hoy el anuncio del Evangelio. [3] Más tarde, los obispos reunidos en Santo Domingo para la celebración del Descubrimiento de América afirmarán que la nueva evangelización consiste en promover la civilización del amor y de la vida.

Con la nueva evangelización, la Iglesia está llamada a hacer un esfuerzo de renovación para estar a la altura de los desafíos que el contexto socio-cultural pone a la fe, a su anuncio y a su testimonio. Juan Pablo II entendía que la Iglesia no debía cerrarse a sí misma, sino tenía que promover una obra de revitalización, poniendo como centro a Jesucristo, renovando las energías para una misión a través de nuevos caminos capaces de hablar a culturas contemporáneas. [4]

Berzosa hará un resumen sobre el contenido y fin de la nueva evangelización, recordando que esta implica una profunda renovación de la Iglesia; en su síntesis dirá los siguiente:

“Los fines de la nueva evangelización se resumen en éste: redescubrimiento de Jesucristo, del Dios Vivo de la revelación y, desde aquí, promover y hacer realidad la civilización de amor y de la vida, redescubriendo el sentido de la historia y de la humanidad: caminar hacia la realización y consumación del Reinado de Dios.”[5]

Años más tarde, el Papa Benedicto XVI convocó a un Sínodo, cuyo tema principal era tratar la nueva evangelización para la transmisión de la Fe. Afirmará el mismo Papa que evangelizar es un arte, pues muestra el arte de vivir que es llevar a Cristo que es el Camino y la Felicidad. Asumirá también la preocupación de sus predecesores, deseaba también que la Iglesia se dejara regenerar por el Espíritu, para presentarse al mundo con un nuevo impulso misionero que promueva la nueva evangelización.(US,6) [6]

La nueva evangelización no busca que se nos escuche como si fuéramos una empresa o traigamos algún tipo de propaganda, pues no pretendemos el poder ni mucho menos extendernos, sino que queremos servir al bien de las personas dándoles a Aquél que es la Vida.

A manera de conclusión, quisiera citar las palabras de Ring Fisichella, que resumen el quehacer de la Iglesia para poder llevar a cabo la nueva evangelización y continuar con esta tarea dada por el mismo Jesucristo:

“El evangelio es el anuncio siempre nuevo de la salvación obrada por Cristo para hacer a la humanidad partícipe del misterio de Dios y de su vida de amor y abrirla a un futuro de esperanza fiable y fuerte (…) Como puede verse, la nueva evangelización exige la capacidad de dar razón de la propia fe, mostrando a Jesucristo el Hijo de Dios, único salvador de la humanidad. En la medida en que seamos capaces de hacerlo, podremos ofrecer al hombre contemporáneo la respuesta que espera o que debemos provocar.”[7]

Esta es la tarea de la nueva evangelización, que hoy también como Iglesia a la luz del sínodo de la sinodalidad seguimos trabajando. Mientras la Iglesia no se abra a los nuevos tiempos, esta nueva evangelización no podrá llevarse a cabo. La Iglesia que camina con sus hijos, con los hijos de este tiempo contemporánea, aquella que acompaña, acoge, enseña y recibe, es la que está llevando a la vida el evangelio mismo.

Jesús Emmanuel Garza Torres

1ero. de Teología

Fuentes consultadas

  • Berzosa, R. (2012). Hablemos de nueva evangelización, para que sea nueva y evangelizadora. (G. Galetto, Ed.). Desclée de Brouwer, S.A.
  • Fisichella, R. (2012). La nueva evangelización. Sal Terrae.
  • Blázquez, R. (2013). Del Vaticano II a la nueva evangelización. Sal Terrae.
  • Benedicto XVI, Carta Apostólica “Ubicumque et Semper” (2010)
  • Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual (1965)
  • Pablo VI. Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi (1975)
  • SÍNODO DE LOS OBISPOS (XIII ASAMBLEA GENERAL), La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, Lineamenta, Ciudad del Vaticano (2011).

[1] Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual (1965)

[2] Pablo VI. Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi (1975)

[3] Berzosa, R. (2012) p.18

[4] SÍNODO DE LOS OBISPOS (XIII ASAMBLEA GENERAL), La nueva evangelización para la

transmisión de la fe cristiana, Lineamenta, Ciudad del Vaticano 2011, p. 11.

[5] Berzosa, R. (2012) p.21.

[6] Benedicto XVI, Carta Apostólica “Ubicumque et Semper” 2010

[7] Fisichella, R. (2012) p. 96